
Ayer Hugo Tocalli dio una lección de cómo plantear una final. Argentina tenía en frente a una difícil República Checa, que se plantó tan buenamente en el campo, que impuso su estilo y que incluso se adelantó en el marcador con un golazo de Fenin. Todo se le puso negro a la albiceleste, pero una inmediata reacción con gol de Agüero, tras espantoso error defensivo centro europeo y una genialidad de Zárate le dieron la vuelta a una tortilla que no tenía muy buena pinta para los argentos.